* Por Javi Belmar (@javibelmar)
Mi hija tiene 1 año 5 meses, y duerme en mi pieza, en su cuna al lado de mi cama. De a poco las personas empiezan a “comentarme” que necesito empezar a hacerla dormir en su piezay su propia cama para que se vaya acostumbrando pero la verdad es que pienso que…¿Para qué hacerla sufrir innecesariamente? Le gusta estar conmigo cerca y eventualmente, se va a empezar a quedar dormida en su pieza. ¿Será demasiado luego hacerlo ahora? ¿Por qué mejor no esperar tranquila que ella empiece a pedirme su espacio?
Y como es una de los primeros dilemas que tengo como madre, me puse a investigar qué será mejor: dejarla durmiendo cerca mÃo hasta un tiempo más, o cambiarla a su pieza. Y estas son las conclusiones a las que llegué:
1. Pasar a tu hijo de la cuna a la cama depende de su madurez y tamaño. No hay una edad fija para hacerlo, pero se recomienda a los 2 años, cuando ya es muy grande para la cuna y no cabe bien en ese espacio. Los que tengan hermanos mayores lo harán un poco antes porque les gusta imitarlos.
2. Si ya tu hijo empieza a tratar de saltar de la cuna, ¡El momento ha llegado!
3. Hay que adecuar la pieza y cama nueva. La protección es lo más importante para evitar que se caiga, cojines, barandas o un colchón en el suelo es la solución, sumado a que la cama no debe ser muy alta, lejos de enchufes donde puedan meter los dedos y de ventanas (el pediatra de mi hija me contó que ni me podrÃa imaginar la cantidad de accidentes que pasan con las ventanas).
4. Lo mejor para que entienda lo que está pasando, es participar del cambio: que te ayude a desarmar la cuna y armar la cama nueva. Puedes llevarlo a que elija el cubrecama y las sábanas que más le gusten para hacerlo más entretenido. Además, explicarle que esto que está pasando no es un castigo, sino que una celebración porque ya está grande.
5. Para que se vaya adaptando al cambio y a su nueva cama y espacio, puedes hacerlo dormir siesta en la cama, y en la cuna por unas noches.
6. Su juguete favorito, su “tuto” y cualquier otra cosa con la que haya estado acostumbrado en la cuna, será el mejor aliado en su nueva cama.
7. El espanta-cuco será una gran solución para que no le de susto la oscuridad. ElÃgele uno con figuras para que le tome cariño.
8. Si estás esperando otro hijo, evita hacer el cambio cuando nazca. Sólo conseguirás hacerlo sentir celoso al sentir que lo estás sacando de su cuna para pasársela a su hermano(a).
A los papás que han vivido la experiencia, ¿Tienen algún dato que les haya servido? ¿Les costó mucho? Comenten sus experiencias para que vayamos aprendiendo.