Por Florencia (argentina viviendo en Chile)

Me decidí a escribir esto porque reiteradas veces me pasa decir que tengo dos hijos varones o que me vean con ellos y me digan: ¿“2 varones? Tenés que tener otro, la nena, porque los varones se van las nenas se quedan”…. Y yo pienso: ¿Queeeeeeeeee?????? 😱.

¿En dónde dice que para “realizarme” como madre tengo que tener al menos 1 de cada sexo? Me hubiera gustado tener una hija mujer, seguro, pero tengo dos varones y me siento muy bien con ellos.

Y les aseguro que no siento ninguna necesidad de ningún tipo, como madre, de tener una hija mujer… ¡Soy feliz con mis dos niños! Este es un mensaje que intenta llevar tranquilidad a toda la gente que NO me conoce pero igual, y con una soltura admirable, me ve con mis hijos en, por ejemplo el supermercado, y me dice esa frase de “2 varoncitos, tenés que tener la nena”.

¿Tengo que? Como si fuera un deber mío, de las mujeres tener hijos y no conforme con esto nos “exigen” que no paremos de tenerlos hasta tener, en mi caso, la nena (aplica igual si tenés solo mujeres y te falta el varón, o si tenes solo uno y no tiene herman@).

¿Qué es esa frase machista de que el hombre se va y la mujer se queda? ¿Adónde es supuestamente, donde nos debemos quedar? ¿En casa de mamá y papá a cuidarlos para siempre? ¿Mientras que nuestros supuestos hermanos varónes recorren el mundo?

Bueno, menos mal que me tocaron hermanas mujeres y que para las 3 la crianza fue igual. Porque en todo caso, pobre de mí que soy mujer y que “me fui”, porque vivo en otro país, porque se supone que las mujeres no se van.

¡Los varon se van! Pero es que es obvio que se van, porque… los hijos e hijas se van. Y es lo más sano, porque no son nuestros, no nos pertenecen, vinieron para hacer su propio camino y nosotros estamos ahí para guiarlos y apoyarlos pero no para retenerlos. Y está bien que así sea, porque entre nosotros, y sin renegar de mi presente, a mi me encantaria volver a viajar en base doble, en algun momento de mi vida otra vez. (o disfrutar del “nido vacio”). ✈

Intentamos criar a Nehuén y Lautaro con un concepto de libertad que los ayude de elegir lo que ellos quieran, lo que los haga felices y no los criamos para que se queden con nosotros cuando seamos viejitos.

Y entiendo que si fueron felices cuando vivieron con nosotros, entonces, no van a tener problema en visitarnos cuando ya no vivamos en la misma casa, ¿no?

Intentamos criarlos así a los dos, y si tuviera una hija mujer también lo haría así. ¿Por qué no? ¿Qué se espera de la mujer entonces? ¡Me lo vuelvo a preguntar! Nada y todo debería ser la respuesta, como lo que se espera de un hombre, ni mas ni menos.

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