¿Se imaginan todas las cosas que cambiarán para cuando tengamos nietos y nietas? ¡Será otro mundo!

El otro día me puse a pensar en las cosas que me impresionan de las historias de mis papás. Que no había televisión, que no tenían pañales para mudar y usaban de género, que los jeans eran un lujo, que donde vivo ahora era campo sin nada construido a su alrededor, y así suma y sigue. Mi hija mayor se impresiona cuando yo le muestro cuáles eran mis cartoons favoritos y se ríe de lo antiguos que se ven, y me pregunto… ¿será muy distinto todo en algunos años más?

La verdad es que yo creo que nuestros nietos se impresionarán de:

  • La cantidad de agua que usábamos cada vez que tirábamos la cadena. Me da tanto cargo de consciencia hacerlo y seguro alguna vez mis nietos me preguntarán cómo era vivir en esta época de derroche de agua.
  • Que no era obligación reciclar. ¡¿Hasta cuándo?!
  • Que recién estaban empezando a hacer ciclovías por la ciudad y que andar en bicicleta era para los más osados.
  • Que usábamos pilas de litio e incluso las tirábamos al basurero.
  • Que freíamos la comida y el aceite se tiraba por el lavaplatos (por suerte cada día se hace esto menos).
  • Que vivíamos pegados al celular, era como una extensión de nuestras manos. De hecho no me extrañaría que nacieran con dedos especiales para el celular.
  • Que el auto lo usábamos para todo, incluso para ir a un lugar que quedaba a media cuadra.
  • Que se trabajaba en una oficina, entre 9 de la mañana y 18:30 de la tarde. Seguro les impresionará porque ellos van a trabajar desde casa o en horarios mucho más adecuados a lo que de verdad se necesita. ¡Espero!
  • Que mirábamos por la ventana para ver si había nubes. Si la respuesta era que probablemente llovería, nos llevábamos el paraguas adonde quiera que fuéramos. Seguro en la época de nuestros nietos habrá todo tipo de herramientas para saber si llueve o no, certeramente.
  • O incluso quizás se emocionan en esa época si llueve porque al ritmo que vamos con el agua… ¡no será para menos!
  • Que usábamos una cantidad enorme de agua para lavar los platos, la ropa y la ducha…. seguro en unos años más ya no existirá la opción de darse duchas eternas.
  • La cantidad de ropa que teníamos en el clóset.
  • Que en el supermercado usábamos bolsas plásticas y casi todo venía empaquetado en plástico u otros materiales.
  • Que no todas las luces que usábamos eran led. Pero hey, ¡es que las otras son bastante caras!
  • Seguro se impresionarán que en algunos países las mujeres ganan menos que los hombres en el mismo puesto de trabajo. Esperemos que en esa época no sea así, ¿no?
  • Que los autos funcionaban en base a bencina.
  • Que usábamos pañales desechables que se demoraban 800 años en degradarse.
  • La cantidad de plástico que usábamos.

No quiero ni imaginarme cómo será el mundo de mis nietos porque seguramente será tan, tan distinto a todo lo que conocemos. Mi abuelo mira mi celular y me dice: no quiero ni tratar de entenderlo, es cambiar todo el paradigma de vida que tengo en la cabeza.

Lo único que sí espero, es que sea un lugar mejor, que cuidemos lo que tenemos, especialmente el agua que se está convirtiendo en un bien escaso. Espero de todo corazón que nuestros nietos puedan disfrutar la vida mejor que nosotros y ¡vaya que la disfrutamos la mayor parte del tiempo!

¿Qué otras cosas se les ocurren a ustedes?

También te puede gustar
Seguir leyendo

Libro infantil: Rayas azules

¿Existen los objetos mágicos? Aquellos que abren portales hacia mundos inesperados y que permiten vivir las más memorables…