Hola a tod@s. Primero quiero darle las gracias a Javiera por darme este espacio para contar mi parto, creo que es importante compartir experiencias, sobretodo porque fui mamá joven y es importante apoyarnos entre todas. Mi embarazo no fue el ideal, tuve varios problemas personales pero el parto fue distinto.

Esto pasó el año 2003, un mes antes de cumplir los 18 años. Desperté a las 8:25 am con dolor. Era un dolor largo. No se por qué supe de inmediato que era una contracción. Mi mamá estaba hablando con mi padre por teléfono. Me dice “Pilar, tu papá dice que no tengas a la niña hoy porque tiene una reunión de trabajo” y yo le contesté “pucha, estoy con contracciones”. Nosotras en ese entonces vivíamos en la quinta región y él en Santiago.

El día anterior había ido al doctor y me había dicho “todavía no baja, si la próxima semana sigue así tendré que inducir el parto”, por eso estaba relajada, pensaba debe ser una falsa alarma. Cada 5-7 minutos le decía a mi mamá que tenía otra contracción pero eran tan indoloras que me daba risa casi. Llamé a la matrona y al padre de mi hija a las 11am, me bañé y ordené el departamento. El bolso lo tenía ordenado desde los 7 meses de embarazo así que no tenía preocupación por eso. En ese entonces teníamos un servicio privado de ambulancias pero no quise llamar, tomamos un colectivo. El chofer decía “no vaya a tener la guagua acá” y con mi mamá bromeábamos, en verdad él estaba más nervioso que nosotras.

Ya en la clínica después de los retos innecesarios (todos estaban temprano ahi y yo llegué a las 13hrs), la matrona procedió a revisarme. Y ahí me puse nerviosa. “Niña, estás con 3 cm de dilatación, te vas internada”. Quedé helada. De las pocas cosas que recuerdo fue que bajé caminando a la sala de partos con 5 cm de dilatación, al doctor entrando a la sala diciendo “veo la cabeza” y que, cuando pusieron a mi bebé en mi pecho, a las 16:25 pm (fue súper rápido el parto), la matrona me puso las manos para yo acariciarla porque estaba en shock. Los siguientes días era la heroína de la clínica porque todas creían que, por lo joven, iba a estar en el techo gritando con la primera contracción, pero mi recuperación fue tal que al otro día ya estaba caminando por todos lados. A mi hija le decían la miss porque nació con el cordón umbilical cruzado, como la banda que le ponen a las modelos, aparte tenía los ojos medios verdosos.

Mi consejo: Una tiene que llegar relajada y enfocada a todo lo que va a pasar porque desde el momento del parto la vida cambia totalmente y pasas de ser mujer a ser mamá (en mi caso de niña/mujer a niña/mamá). Puedes haber tenido un mal embarazo como a mi me pasó, pero ves a esa pequeña vida que trajiste al mundo y todo se olvida, tu hijo/a pasa a ser lo más importante y da lo mismo lo que te digan o lo que pasó, lo importante es como tú vas a cuidar y educar a ese bebé en las circunstancias que sean y pelear con todas tus fuerzas si así lo deseas. Nada es imposible.

Pilar Sotomayor.

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